¿Qué
hago aquí?
Durante los
años de carrera y después, durante la formación MIR, en mi caso en Medicina
Interna, no nos han enseñado nada de economía sanitaria. Recibimos muchísima
teoría sobre enfermedades, agentes causales de ellas, como prevenirlas, como diagnosticarlas,
como tratarlas… Pero no se añade ninguna información sobre el coste de las
pruebas que solicitamos, cuánto cuesta un determinado fármaco o si es posible
tratar la misma enfermedad, con otro medicamento a menor coste.
¿Cuánto
cuenta una cama de hospital? ¿y un TAC de abdomen? ¿Debemos siempre tratar?
¿Cuándo y quién pone el límite?
Posteriormente, en el ejercicio
de nuestra profesión, se nos habla de Objetivos de la Unidad, que forman parte
del Contrato Programa del Hospital. Muchos profesionales sólo relacionan los
Objetivos con la “Productividad”, el cobro del CRP (Complemento del Rendimiento
Profesional) …
Cuando empiezas a leerlos, hay muchos de ellos que ni entiendes, que incluso debes leerlo dos veces, para intuir de qué hablan, la mayoría de ellos, los relacionado con coste/efectividad, gasto en farmacia, gasto en fungibles… y entonces, es cuando empiezas a ver que, en medicina, hay algo más que pacientes y enfermedades. Para muchos de nosotros, es la primera vez que unimos el concepto de economía con el de sanidad.
Cuando empiezas a leerlos, hay muchos de ellos que ni entiendes, que incluso debes leerlo dos veces, para intuir de qué hablan, la mayoría de ellos, los relacionado con coste/efectividad, gasto en farmacia, gasto en fungibles… y entonces, es cuando empiezas a ver que, en medicina, hay algo más que pacientes y enfermedades. Para muchos de nosotros, es la primera vez que unimos el concepto de economía con el de sanidad.
Con la llegada de la crisis
económica, comenzamos a darnos cuenta del coste de la sanidad, que todo tiene
un precio y que los recursos son limitados. Empezamos a preguntarnos, quizás desde
un punto de vista egoísta:
¿Hasta
cuándo el sistema puede financiar la sanidad tal y como la conocemos?
¿Debemos
de cambiar nuestra forma de trabajar, para que sea sostenible a largo plazo?
¿Qué
actuaciones se deben modificar?
¿Se
debe financiar todo?
……………..
Llegaron a mis manos, algunos artículos, que no tienen la solución a los problemas que me planteaba, pero que me hicieron pensar, por ejemplo:
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| DarkoStojanovic |
Llegaron a mis manos, algunos artículos, que no tienen la solución a los problemas que me planteaba, pero que me hicieron pensar, por ejemplo:
Nuestro
sistema sanitario no es igual al de
otros países. No existe un único modelo. Existen corrientes, que pugnan porque “no existe el derecho a la asistencia
sanitaria. Justicia es sinónimo de autonomía o de libertad. Cada cual
tendrá lo que pueda contratar con su dinero”1.
Otras,
más cercanas a nuestra realidad, nos hablan de que “justicia es sinónimo de equidad, por lo que el Estado debe
garantizar una asistencia mínima para todos y tiene especial obligación de
protección de los más desfavorecidos”. “El derecho a la asistencia sanitaria no
es algo dado por naturaleza, sino un logro, una conquista social del Estado de Derecho” 1.
Reconozco
que me gusta más, va más acorde con mis ideas o “deseos”, este último concepto.
Una sanidad universal, equitativa,
eficiente y eficaz. Pero para ello, hay que gestionarla bien, pues por
todos es sabido, que los recursos son los que hay, y cada vez el gasto
farmacéutico, tecnológico …., es mayor.
Podemos
aprender de estos años pasados, en los que se ha puesto el énfasis en la
eficacia económica, teniendo nefastas consecuencias en la equidad y nos ha
enseñado que hay que compatibilizar la
eficiencia con la equidad1.
Por
otro lado, estoy de acuerdo, en que “los
clínicos debemos percibir que somos piezas fundamentales para el mantenimiento del derecho a la asistencia
sanitaria y que pueden y deben hacerlo, sin entrar en un conflicto de
intereses con sus obligaciones clínicas” 2.
Pues
bien, este sistema hay que gestionarlo, y para eso estamos aquí. Intentaremos
aprender lo que NO nos enseñan en la
carrera y que según voy intuyendo, no tiene recetas mágicas, ni nadie está en
el poder absoluto de la verdad. Muchas hipótesis y más teorías.
Pero, por lo que veo en mis compañeros, hay profesionales en nuestra sanidad, con muchas ganas de aprender y aportar nuestro granito de arena, así que ánimo a todos, que aunque el trabajo será duro, la recompensa será satisfactoria y entre todos conseguiremos que nuestro sistema sanitario avance por el buen camino en el futuro.
1 Costa-Alcazar
AM,Calvo-Rigual F, Siurana-Aparisi JC. La Gobernanza compartida y la
razonabilidad como aportaciones éticas a la política sanitaria. REv Esp Salud
Pública 2013; 87: 137-147.
2 Couceiro A.
Los Niveles de la justicia sanitaria y la distribución de los recursos. An.
Sist. Sanit. Navar. 2006 vol. 29, Suplemento 3. 61-73.

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